Las autoridades de Estados Unidos tienen abierta una investigación sobre la infiltración de grupos de narcotraficantes en los organismos de seguridad del Estado en República Dominicana, desde donde se les facilitó asistencia de inteligencia, incluyendo los equipos de alta tecnología, para que éstos realizaran con éxito sus actividades delictivas.
Incluso, ha salido a relucir que altos oficiales dominicanos facilitaban a los grupos de narcotraficantes informaciones de inteligencia que suplían agencias norteamericanas a sus colegas en República Dominicana.
Las autoridades norteamericanas abrieron una investigación al respecto tras detectar un modus operandis similar en varios casos judicializados, como son el que se lleva contra Antonio del Rosario Puente, Ernesto Quirino Paulino Castillo y el grupo del que forman parte los exoficiales de la Marina de Guerra Miguel Antonio Suárez Silfa y Carlos Rossó Peña.
En la acusación contra Del Rosario Puente, conocido como Toño Leña, indica expresamente que éste “obtenía inteligencia y asistencia de agentes corruptos con el fin de promover actividades de narcotráfico”.
Además, han obtenido el testimonio directo de Paulino Castillo, Rossó Peña y otros dos enjuiciados más cuyos nombres todavía se mantienen en secreto, pues todavía están ofreciendo informaciones calificadas de “relevantes y veraces”.
En el caso que se le conoce a Rossó Peña también están enjuiciados el excoronel de la Marina de Guerra Miguel Antonio Suárez Silfa, Heriberto Almonte Reyes, Gustavo Gallego Córdova, Harvey Bermúdez Lasso, Amparo Balaguera Sarta, Héctor Rodríguez, Daniel González y Eduardo Almonte Reyes.
En ese expediente se cita un caso ocurrido entre el 7 y el 10 de mayo de 2008, en el que una estructura de narcotraficantes que movía un cargamento de drogas fue alertado de que fuerzas norteamericanas estaban tras ellos en la zona marítima por donde estaban. En esa operación Suárez Silfa y Rossó Peña daban apoyo logístico a la operación de tráfico de drogas utilizando equipos de la Marina de Guerra.
Una fuente norteamericana le informó que se ha detectado un vaso comunicante en el uso de estructuras militares con posiciones de mando por parte de las bandas que encabezaron Paulino Castillo, Del Rosario Puente y el colombiano Luis Santacruz Echeverri, arrestado en República Dominicana en 2009 y extraditado de inmediato.
En el marco de esas investigaciones es que se ubica la solicitud de extradición del excoronel Francisco Hiraldo Guerrero, detenido la semana pasada.
Incluso, ha salido a relucir que altos oficiales dominicanos facilitaban a los grupos de narcotraficantes informaciones de inteligencia que suplían agencias norteamericanas a sus colegas en República Dominicana.
Las autoridades norteamericanas abrieron una investigación al respecto tras detectar un modus operandis similar en varios casos judicializados, como son el que se lleva contra Antonio del Rosario Puente, Ernesto Quirino Paulino Castillo y el grupo del que forman parte los exoficiales de la Marina de Guerra Miguel Antonio Suárez Silfa y Carlos Rossó Peña.
En la acusación contra Del Rosario Puente, conocido como Toño Leña, indica expresamente que éste “obtenía inteligencia y asistencia de agentes corruptos con el fin de promover actividades de narcotráfico”.
Además, han obtenido el testimonio directo de Paulino Castillo, Rossó Peña y otros dos enjuiciados más cuyos nombres todavía se mantienen en secreto, pues todavía están ofreciendo informaciones calificadas de “relevantes y veraces”.
En el caso que se le conoce a Rossó Peña también están enjuiciados el excoronel de la Marina de Guerra Miguel Antonio Suárez Silfa, Heriberto Almonte Reyes, Gustavo Gallego Córdova, Harvey Bermúdez Lasso, Amparo Balaguera Sarta, Héctor Rodríguez, Daniel González y Eduardo Almonte Reyes.
En ese expediente se cita un caso ocurrido entre el 7 y el 10 de mayo de 2008, en el que una estructura de narcotraficantes que movía un cargamento de drogas fue alertado de que fuerzas norteamericanas estaban tras ellos en la zona marítima por donde estaban. En esa operación Suárez Silfa y Rossó Peña daban apoyo logístico a la operación de tráfico de drogas utilizando equipos de la Marina de Guerra.
Una fuente norteamericana le informó que se ha detectado un vaso comunicante en el uso de estructuras militares con posiciones de mando por parte de las bandas que encabezaron Paulino Castillo, Del Rosario Puente y el colombiano Luis Santacruz Echeverri, arrestado en República Dominicana en 2009 y extraditado de inmediato.
En el marco de esas investigaciones es que se ubica la solicitud de extradición del excoronel Francisco Hiraldo Guerrero, detenido la semana pasada.

Publicar un comentario
HablandoClaro.net se reserva el derecho a publicar los comentarios a este articulo si los mismos no observan el respeto y a la ley del mismo.
Este blog no admite comentarios anónimos.
Se ha habilitado la moderación de comentarios.
Todos los comentarios deberán ser aprobados por el autor.