
Tomas causa primeras inundaciones en Haití
El alcalde de la localidad de Anse d'Hainault (suroeste), Georges Simon, dijo a Efe que el mar llegó hasta la ciudad acompañado de fuertes rachas de viento. El funcionario alertó del peligro que corren las cerca de 20.000 personas que habitan la zona, donde muchas casas resultaron dañadas.
Esta montañosa localidad se halla en el extremo más occidental del país y es el punto de Haití más próximo al trayecto por el que ha pasado el ojo del huracán "Tomás" en su ruta hacia el noreste.
El fenómeno causó hoy las primeras inundaciones en el país, donde los meteorólogos han alertado de la subida del nivel del mar, que consideran el principal peligro para la población.
También la ciudad de Léogane (oeste de Puerto Príncipe), por la que pasan varios ríos, se inundó y una parte de la población se encuentra también en grandes dificultades, según informaron corresponsales locales.
En otros lugares del suroeste, algunos tejados de casas fueron levantados por el viento, como ocurrió en Beaumont e Irois, y se informó de daños importantes que afectan a carreteras.
Mientras, en Puerto Príncipe, donde miles de personas han desalojado campamentos en los que habitaban desde el terremoto de enero, se registraron lluvias moderadas, de intensidad oscilante, que, sin embargo, no afectaron a la actividad cotidiana en las calles.
A pesar de que las oficinas y los grandes comercios están cerrados desde ayer y de que el gobierno declaró la jornada de hoy no laborable, muchas pequeñas actividades callejeras se desarrollaron con normalidad.
En un recorrido por sectores de Puerto Príncipe podía verse bajo paraguas a los habituales vendedores que a diario pueblan las vías de la ciudad dedicados a su comercio informal, como cualquier día de lluvia.
Incluso, un mercadillo callejero funcionaba con normalidad en la calle Metellus, cerca del sector residencial de Petion Ville.
Aunque miles de afectados por el terremoto de enero abandonaron sus tiendas de campaña para buscar un refugio más seguro, la gente permanecía tranquila en campamentos no considerados de alto riesgo, como los de Place Boyer y Sainte Therese, donde varias personas jugaban al dominó bajo una carpa.
Mas allá, en otro campamento, un grupo de jóvenes pasaba el rato jugando bajo la lluvia al fútbol, la gran pasión deportiva de los haitianos.
La ausencia de patrullas de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah) y de voluntarios de Protección Civil confirmaba la relativa tranquilidad en estas zonas de Puerto Príncipe, donde los efectos de la tormenta parecen leves.
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